...Gobernando en un ESTADO SOCIAL. (1° y 2° parte.)

Publicado en por elestadosocial-latinamericano.over-blog.es

Lunes 11 mayo 2009 1 11 /05 /2009 15:39

La obra social debe basarse sobre todo
en no buscar la gratitud en ello. Puesto no se

tratar de repartir favores, sino de restaurar

los derechos individuales en nuestros pueblos, logrando así

la transformación del  concepto sí mismo, del ciudadano  de cada país.  
Jose Pons.

1° Parte:

La obra social no consiste en trabajar en pro del bienestar, sino en entender que los profundos errores que posee el colectivo, es la respuesta condicionada que éste, ha adquirido en función de una correlación cultural equivocada; asumida del aprendizaje de la vida social, económica y educativa; susceptibles de no generar un compromiso individual que lo transforme y le permita crear su propio marco teórico; que le impulse a asumir conductas proactivas de cambio y libertad.
 

Establecer un método, que sea capas de  impulsar una responsabilidad consigo mismo y sus metas personales, y otro método de proporcionar un compromiso personal de responsabilidad social. Amerita de un gran ejercicio mental de entender, que el primero debe originar el segundo. Cuando invertimos este orden, sencillamente nos valemos de un compromiso colectivo, para crear el cambio que deseamos. Pero la verdad que este camino no nos conduce al cambio personal y colectivo que merecen nuestros pueblos para su transformación.
 

Deberemos ser nuevamente observadores de la “Madre Naturaleza”, esta, concentra sus energías no solamente en la conservación del equilibrio, sino, que genera en su existir procesos y conductas basados en la renovación, adaptación y en el uso inteligente de sus propios recursos. Este proceder nos indica claramente que dentro del mundo político latinoamericano, el uso y la aplicación de métodos cognitivos dentro del marco de la gerencia publica son inexistentes, y su conocimiento es incipiente o relegado a sectores que no van mas allá, de lo planteado en el entorno de cada participante, de un  curso o taller, dados a los mandos medios o bajos de las organizaciones gubernamentales, políticas, gremiales o empresariales.
  

El problema de sensibilizar a un pueblo, para que entienda el orden natural de nuestros pensamientos, que induzcan una transformación del colectivo, deberá partir de un cambio conductual que se origine en el ámbito de las actitudes personales, intimas y particulares de cada miembro de la sociedad. ¿Imposible?, Estamos centrados en la labor de convencer a los lectores que no es así.


Es sorprendente observar la crudeza moral o el bajo nivel de la existencia psicológica, social y espiritual de nuestros compatriotas latinoamericanos. Dado que los Estados están centrados en asuntos “ejecutivos” para el buen funcionamiento de nuestras patrias, el ciudadano, tiene que asumir su propia iniciativa al pensar como resolver su propia situación. He allí que encontrar  el camino del cambio, no es cosa difícil, sino de decisión únicamente personal.
 

Otro de los fenómenos sociales que se observan en los países latinoamericanos, es que se nota como los sujetos, no se responsabilizan  a sí mismos de la situación de pobreza y marginación en la que se encuentran, ellos, sus familias, su sociedad y finalmente su país.
 

Existen percibiendo la realidad política, como una responsabilidad de otros y que el destino de cada una de sus vidas, depende del gobernante de turno (extrapolar el compromiso es el camino más fácil). Al interpretar el problema de esta forma, la movilización, y la acción política carecen de total sentido de compromiso y de cambio.
 

2° Parte:

Sin embargo, en estos últimos tiempos, la necesidad de la concienciación para la movilización social sobre la base de una acción política y social que reformule su calidad de vida y su participación en la toma de decisiones va en ascenso en algunos países de América Latina. Aunque la forma no nos indica un cambio en la esencia del actuar en un compromiso “personal” el proceso social va permitiendo que nuevos actores, con nuevos rostros y estilos de hacer las cosas, vayan impulsando la “conversión” personal necesaria para el cambio en  la acción política y la acción social de nuestros pueblos.
 

Por lo tanto  el presente trabajo no-se vera reducido a mencionar los sesgos cognitivos o motivacionales de los ciudadanos de estas tierras, sino, profundizar en las herramientas que permitan en verdad generar, estimular o provocar  que en el individuo pueda generarse el compromiso intimo de un cambio en la acción política  que lo lleve a una  acción social de bienestar y seguridad personal.
 

Incidir en ese conjunto de variables que juegan en las vidas de los ciudadanos latinoamericanos  es cosa de verdadera acción psicológica personal, acuciosa y de análisis metodológico; para lograr así, dar respuesta a los elementos intervinientes y lograr a través de este humilde esfuerzo armar el esquema motivacional, cuyo estimulo este profundamente engarzado a las raíces del ciudadano y sus esquemas cognitivos, afectivos y conductuales. Como resultado de esta situación, puedan relacionarse con la necesidad, el esfuerzo y la satisfacción personal en la ejecución del cambio conductual que se requiere para el cambio personal.
 

Los modelamientos conductuales sobre la base de liderazgos políticos y naturales en estos países, ocasionan permutas con real peso social, pero limitados a eventos emocionalmente “montados” y de raíces superficiales que no generan un compromiso en el tiempo; cosa diferente cuando este, es generado en las vidas de los ciudadanos  con conceptos y acciones comprometidas desde su más intimo “rincón mental” ofreciendo así un individuo enmarcado en SUS esquemas personales, morales, éticos y profundamente democráticos y de libertad.  
 

Agregado a lo anterior, la experiencia vivencial a nivel político en nuestros países, muchas de las veces viene acompañada por una mediocridad tan grande, que causa un estupor colectivo, por ser resultado antagónico ante las expectativas de una cultura adquirida gracias a la informática y otros elementos tecnológicos que establecen rápidamente un patrón de comparación, entre lo que es y lo que debería ser.
 

Este conjunto de fenómenos sociales han venido adquiriendo peso en la conciencia de los pueblos, lo moral  contra lo inmoral, lo bueno contra Lo malo y lo que deseamos y lo que tenemos. Punto de partida al sin sabor diario de nuestros pueblos que ha creado el mejor cultivo para detenerse y buscar como conjunto de caminos que establezcan las nuevas formas de colocar en la balanza del vivir, las formas necesarias que le ofrezcan  el estándar de vida que se desea para cada uno y sus familias.
 

Es por ello que la realidad social se convierte día a día, momento a momento, en una reflexión asfixiante a nivel del ciudadano común y crea las condiciones necesarias para una real evaluación del él, de los suyos y de su país. Agregado a esto, la ignorancia de lograr establecer esa empatía consigo mismo y con un real sistema que logre romper el umbral establecido, crea la sensación de colectivo tipificado en un marco de subdesarrollo globalizado que a final termina de empobrecer el camino de las posibilidades que pudiese tener el individuo de un cambio de fondo y forma.
 

Al pasearnos ante los diferentes escenarios latinoamericanos, vemos como el conjunto de emociones embargan al viajero; las guerras internas basadas en conceptos dialécticos superados por el mundo, vigentes en estos como base de un cambio social. Se convierten en estériles a fin de hora, ya que, establecen la pobreza del escenario social, cultivando con esto la miseria, la pobreza, los odios y sobretodo la posibilidad de un cambio personal, por que parten de un cambio social idealizado en base a contextos descollados por la historia de la humanidad.


Fundamento Teórico del ESTADO SOCIAL

Elaborado por : JOSÉ ERNESTO PONS BRIÑEZ
Venezuela, Mayo 2.009


Enlace informativo Blog: joseernestoponsb.over-blog.es

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