LA VISIBILIDAD TEORICA: En el Estado Social Latinoamericano.

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La Visibilidad se construye.

 

LA VISIBILIDAD “TEORICA”.

 

La VISIBILIDAD en una teoría de Estado, deberá poseer la cualidad perceptible, que permite ver su aplicación en una determinada distancia en el tiempo y en los lugares. A menor visibilidad peor se verán objetos a la lejanía, mientras que a mayor visibilidad se verán mejor los objetos lejanos. (El Estado Social 2.006)

 

La Visibilidad se construye: ROBERT FOSSAERT.

 

“Un mundo termina, no cabe duda, y otro está en proceso de conformación” Robert Fossaert. Recurriendo a este pensador neomarxista dejamos claros que el fin el mundo no es un apocalipsis, un mundo significa explica, un periodo de la historia del sistema mundial formado por el conjunto de países interactuantes. Al fin y al cabo, este nuevo mundo que se asoma no es más que una acumulación en proceso de modificación de todos los mundos anteriores.

 

El nuevo mundo es un entramado complicado de dimensiones donde juegan las técnicas de producción hasta las estructuras políticas que crujen y las nuevas que se asoman. Desde el multiculturalismo hasta la conformación de una economía cónsona en lo local y lo mundial. Desde la caída del viejo paradigma que establecía las relaciones únicamente entre Estados,  hasta el nuevo mundo donde la comunicación rompen este esquema.

 

El hombre de la transición y transformador, enfrenta el desafío de comprender las formas emergentes con convicciones pasadas. Donde este vivía sujeto a su nación, a su localidad y al estado que le proporcionaba -al menos en Teoría- protección y seguridad en su existencia.

 

La vieja frase “el mundo es ancho y ajeno”, de Ciro Alegría, deja paso a un mundo propio donde estamos obligados a incidir, dejando atrás la antipolitica, la despolitización y el individualismo autista. Ya que, la nueva dinámica social y política llama a la injerencia, tratándose para algunos teóricos como la política ciudadana, de una relación muy distinta al paradigma ciudadanos-autoridad.

 

El hombre de este nuevo mundo está marcado por los viejos paradigmas, lo que Alvin Ward Gouldner ((“La crisis de la sociología Occidental”) llama la REALIDAD PERSONAL. Esto es,  las ideas prevalecientes en el mundo que hemos conocido y en el cual vivimos, de las cuales nos alejan de forma apresurada a buscar las expectativas culturales en una realidad social, que no tiene capacidad ni de ofrecerlas, por lo contrario para lograr subsistir usa todas las formas posibles de resistirse.

 

La nuevas formas  política, reciente y naciente surge más como una necesidad de cambio y adaptación ante un mundo transformador  del cual hoy es indetenible su desarrollo y su implantación. Tomando prestado de Immanuel Wallerstein su frase “inventar nuevas formas de escribir la historia” esta misma, nos lleva a plantearnos esta nueva dimensión ecléctica de vivir los nuevos tiempos y cónsonos a las nuevas generaciones.

 

 

 

Enlace informativo: joseernestoponsb.over-blog.es

 

Venezuela el 24 de Junio de 2010

Elaborado por:

 

JOSE ERNESTO PONS B.

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Pablo Mora 06/27/2010 07:56


Estado Social Naciente
Pablo Mora*

Definitivamente, en el constitucionalismo contemporáneo predomina un elemento unificador que se manifiesta en la clara toma de conciencia, en la acentuación de la dimensión social de la persona. El
hombre no es considerado sobre todo como individuo con derechos absolutos de libertad, sino como ser social, esto es, como parte integrante de la sociedad en la que vive, titular no sólo de
derechos de libertad, derechos civiles, políticos y económicos, sino igualmente de derechos culturales, ambientales, sociales, que le permitan desarrollar su propia personalidad en el ámbito de las
formaciones sociales, como la familia, la escuela, el trabajo, la política.
Justamente, nuestra actual Constitución contempla la protección integral a la familia, a la maternidad y la paternidad; al matrimonio, a los niños, niñas y adolescentes, a los jóvenes y las
jóvenes; la garantía del pleno ejercicio de sus derechos a los ancianos y ancianas; el derecho al ejercicio pleno y autónomo de sus capacidades y a su integración familiar y comunitaria a toda
persona con discapacidad o necesidades especiales; el derecho social fundamental de la salud; así como el pleno derecho a la seguridad social; sobre todo el Artículo 87 reza muy enfática y
razonadamente: "Toda persona tiene derecho al trabajo y el deber de trabajar", en una directa evocación o alusión a la advertencia paulina: "el que no quiera trabajar no coma".
Nuestra Constitución, con milenaria visión, se preocupa por asegurar más que una libertad formal y más que una igualdad formal, una libertad y una igualdad sustanciales, mediante la intervención
concreta del Estado. De hecho, el Estado está llamado no sólo a reconocer y garantizar los derechos de los ciudadanos, sino a asumir un conjunto de responsabilidades y compromisos en el ámbito de
la organización de las relaciones económico - sociales, para hacer que todos los ciudadanos puedan gozar de sus derechos y cumplir con sus deberes de solidaridad social.
Estamos, así, delante de un Estado Social que a partir de una simbiosis de carácter democrático-social sintetiza los derechos de libertad, igualdad y justicia social, asumiendo la obligación de
remover los obstáculos de carácter económico y social que impidan a los ciudadanos el pleno desarrollo de su personalidad y potencialidades individuales y sociales. Mediante una actividad directiva
y coordinadora, el Estado Social Naciente proveerá y facilitará los instrumentos idóneos para que todos los ciudadanos puedan gozar del progreso económico del País, para con el cual ellos
contribuyen con su trabajo material y espiritual.
Estado Social Naciente en cuanto nuevo paso evolutivo nacional, afianzado en una solidaridad social, fundada en el valor universal de la persona en su doble dimensión individual y social, dispuesto
a resolver los problemas sociales, en la amplia perspectiva de un mundo "globalizado", dentro de los fraternos lindes latinoamericanos o regionales, mediante nueva visión, nuevos instrumentos,
nuevas leyes, nuevos métodos, nuevas creaciones.
Estado Social Naciente en cuanto auténtica transición social fincada en una solidaridad alternativa y en una exploración de lo posible y lo factible dentro de los rieles de la presente hora
histórica del Proyecto Nacional.
Empeño de todos, entonces, ha de ser el que las ideas superiores, matrices, de Libertad, Igualdad, Justicia y Solidaridad Social, se tornen una realidad. Otro modo de ver, de vivir o sobrevivir, en
cuanto reconstrucción histórica, donde la verdad y el saber social sean normas de ser en concomitancia con una real praxis liberadora, razón de ser de nuestra más legítima elección.
El Estado Social Naciente, de cara al porvenir del pueblo de Venezuela, en ejercicio de sus poderes creadores e invocando la protección de Dios, el ejemplo histórico de su Libertador Simón Bolívar
y el heroísmo y sacrificio de sus antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana, signa el hormigón de su esperanza, su razón de ser, en la Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela.
El pueblo de Venezuela, en ejercicio de sus poderes creadores, con el fin supremo de consolidar la República —constituida en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna
como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la
preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político— finca, así, su porvenir en una solidaridad fundada en el valor universal de la persona en su doble carácter individual y
social, sobre todo en la acentuación de la dimensión social, con derechos y deberes de solidaridad.
A pesar de quienes se oponen a un plan general de liberación, en reconstrucción histórica, en concomitancia con una real praxis liberadora, asistimos al renacimiento de un país: nueva vía donde el
viento del tiempo sopla a favor del hombre con la esperanza de que la ruta sea la más justa y la propia tripulación la que defina las líneas maestras del devenir.
En vigilia creadora, en desafío histórico cultural, en auténtica renovación creativa, decididos a echar adelante la nueva historia, con las mejores energías a medida de hombre en cuanto Proyecto
Factible, los venezolanos, conscientes de sus objetivos, artífices del hombre nuevo, darán razón al tiempo: al Estado Social Naciente —paso definitivo nacional, regional, continental.
Empeño de todos ha de ser el que las ideas matrices de Libertad, Igualdad, Justicia y Solidaridad, se tornen compartida realidad, donde la verdad y el saber social sean normas de ser de nuestra más
legítima elección. “Sólo dedicándose a la sociedad, puede el hombre encontrar sentido a su vida, corta y arriesgada como es.” (Albert Einstein).
El Estado Social Naciente, juntamente con la viabilidad física y la social, define de una vez por todas, en aceleración evolutiva, la viabilidad política en función del Socialismo Nacional
Creativo, del Humanismo Socialista, pendiente del desarrollo de las potencialidades del hombre, encargado de plasmar su propia historia en cuanto creador de sí mismo y creador social.
Una y otra institución, particularmente la Universidad, deben estar constantemente ligadas a las metas productivo-creativas del Proyecto Nacional, de cara a la sociedad en conjunto, al país
socialista, al servicio de las fuerzas sociales que levantan el nuevo orden nacional. Integrante de una sociedad socialista creativa, el venezolano contribuirá al logro de los cambios en la
sociedad proyectada, convirtiendo las fuerzas del mundo físico en herramientas de su libertad. Con orgullo en alma, pecho y corazón: ¡Hasta la Victoria Siempre!

*Profesor Titular, Jubilado, de la Universidad Nacional Experimental del Táchira.
pablumbre@hotmail.com